El poder de la vulnerabilidad

 

- ¿A que no sabes cuál es el factor más importante en el que fallan los equipos?

- ¿En organizarse?

- No.

- ¿En la lealtad?

- No.

- ¿En la comunicación?

- Frío. Frío, eso es un genérico.

- ¿En la falta de motivación?

- No. 

- ¿En el desgaste de las relaciones?

- No. 

- Escupe, Guadalupe.

- El principal factor que produce fallos en un equipo es… la falta de confianza. Cuando la confianza escasea, la estabilidad del equipo se tambalea, los cimientos se resienten y entonces, nada puede funcionar. Muy bien, hasta aquí parece lógico ¿Verdad? ¿Qué es necesario para que exista confianza en un equipo o un grupo de amigos o en el hogar?

- ¿La sinceridad?

- Cuidado con la sinceridad, se encuentra a un paso del “sincericidio” que es “decir lo que piensas… sin pensar lo que dices”. Por ejemplo: “Pues parece que esa dieta de adelgazamiento que estás haciendo es inútil, porque, mayormente, te estás poniendo cada vez más gorda,”. O, “vaya calcetines feos que te has puesto, hermoso, no te pegan ni con cola”. Ni que decir tiene que la sinceridad combinada con la ironía es una bomba tóxica contra la comunicación. Por ejemplo: “anda, que habrás dormido bien, porque traes un careto - cadáver”. En fin, la sinceridad no apunta como la mejor herramienta para fomentar la confianza, aunque en su justa medida, pueda contribuir a ella.

- ¿La comunicación?

- Otra vez, ya te he dicho que eso es un genérico, un concepto abstracto, necesitamos concreción. De hecho, no existe la “no comunicación”, pero eso es otro tema. 

- Para que exista confianza hay que tener buen rollo, ¿no?

- Pues no necesariamente. Puedes mantener una relación estrictamente profesional, sin buen rollo, pero con un buen clima de trabajo y con confianza. 

- Me rindo.

- Para tener confianza en un equipo hay que ser capaz de mostrar nuestra vulnerabilidad.

- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué tengo que mostrar mis mierdecillas, mis debilidades frente a los demás?

- Sí, bajo determinadas circunstancias, así es.

- Ni de coña. Eso es lo último. Porque si muestro mi vulnerabilidad luego me pueden apuñalar. No has oído el dicho “cualquier cosa que diga podrá ser utilizado en su contra” o “eres dueño de tus silencios y esclavo de tus palabras”.

- Claro, claro. Pero eso pertenece al sentido común y necesito otra charla para explicarte que el sentido común es una construcción social. Volvamos a la vulnerabilidad.

- Que no, que no, que tengo que mostrarme fuerte frente a los demás.

- Eso es una creencia, una de tus verdades de la vida. A ver, te explico. Lo primero que necesitas es un espacio seguro, unas condiciones en las que sepas que hay confidencialidad, respeto, libertad, compromiso, etc. Y eso se pacta primero. Ya te explicaré luego cómo… Y una vez que has creado un espacio seguro, ya puedes mostrar tu vulnerabilidad. Por ejemplo, ¿quién te da más confianza?, alguien que te dice: mira, voy a dar todo lo que pueda, pero tengo que reconocer que ante situaciones de estrés me pongo un poco nervioso y me cuesta concentrarme. O alguien que dice: sin problemas, es muy sencillo, yo no tengo ninguna dificultad en situaciones de estrés. 

- Desde luego el que va de “sobrao”, no, porque cuando hay estrés todo el mundo actúa peor.

- Eso es. ¿Ves? Confías más en la persona que ha mostrado su vulnerabilidad.

- Ya, pero mostrarse débil… no me cuadra.

- Sigo explicándote. La diferencia entre debilidad y vulnerabilidad es, precisamente, que hay vulnerabilidad cuando existe un espacio seguro. Un lugar en el puedes mostrarte sin temer a la traición, a la burla, donde se hable con respeto, donde haya un pacto o un acuerdo expresado verbalmente o por escrito. 

- Entiendo, te refieres a unas normas como en el juego de la alianza.

- Exacto. Fíjate cuando hay una alianza por escrito, ya no existe la posibilidad de sentirse amenazado, en consecuencia, no hay porqué temer nada.

- Ya, ya, eso era lo que me contaste de que el miedo siempre procede de una amenaza.

- Eso, es.

- Pues sabes lo que te digo, que me da un poco miedo salir sin dinero por si luego quedo en ridículo con mis amigos.

- Muy bien, eso es mostrarse vulnerable, pero no tengas tanta cara…